Un día de regreso a su casa del trabajo, el arquitecto de Seattle, Dean Conrad, se encuentra a dos hombres vestidos de monjes budistas sentado en su sala de estar hablando con su esposa Lisa. Guiados por una serie de sueños perturbadores, los monjes han viajado desde Nepal a Seattle porque creen que Jesse, el hijo de dos años de los Conrad, pudiera ser la reencarnación de un budista legendario. Según el monje Champa, tuvo un sueño en el que se le aparecía un lugar muy hermoso, en el que había una colina y en donde estaba el Lama Dorje.
Cuando llegaron a la dirección donde estaba la colina, descubrieron que la casa de Jesse estaba situada en esa colina con la que él había soñado tantas veces. El matrimonio, en un inicio, escépticos, sobre todo cuando los monjes pretenden llevarse al niño a Bhután dudan, ello coincide con el suicidio del socio de Dean, quien tiene un despertar religioso y accede a que Jesse viaje con los monjes y el padre lo acompaña. Allá, el Norbu Lama ofrece a Jesse un libro para niños que narra la historia de Siddharta Buda, quien lleva una vida protegida y sin problemas, hasta que se encuentra con un par de mendigos que le llevan a recorrer una senda de pobreza y hambre.
Después de esta revelación, Siddharta decide que ese es su destino para aliviar todos los seres humanos del dolor y el sufrimiento. Jesse ha crecido con la enseñanza del budismo al igual que otros dos niños: Raju y Gita, quienes a su vez, muestran signos de ser la reencarnación del budista místico. Luego de pasar varias pruebas, el Lama Norbu está cada vez más convencido de que los tres tienen algo que ver con el Lama Dorje y descubre que los tres niños son una parte del Lama Dorje: Jesse, la mente; Raju, el cuerpo y la niña india Gita, es el habla o el espíritu. El Lama Norbu después de meditar varios días, muere y sus cenizas son repartidas entre los tres niños para que sean esparcidas; cada uno lo hace en su lugar de origen y de una forma diferente: en el agua, el aire y la tierra.
Al final los niños vuelven a sus hogares. Por ésta película, el realizador italiano Bernardo Bertolucci obtuvo la Cámara de oro en Alemania. La fascinación por el Tibet y la filosofía budista que se desprende de esa suerte de paisaje imperturbable tanto físico como anímico, ha llevado a cineastas muy opuestos a realizar los más arriesgados actos de fe -pirotecnia visual incluida-, rayando incluso en los excesos como sucedió con Justicia roja (1997) de Jon Avnet. Aún más objetable resulta Siete años en el Tibet (1997) de Jean-Jacques Annaud con Brad Pitt como impetuoso alpinista austriaco y simpatizante nazi que emprende el ascenso a los Himalayas.
Llega al Tibet, conoce al mismísimo Dalai Lama niño y comparte con él siete años de fortalecimiento espiritual. Kundun por su parte, también de 1997, era el nuevo acercamiento a una cultura tan fascinante como compleja por parte de un realizador siempre dispuesto a correr riesgos como lo es Martin Scorsese. Curiosamente y a pesar de tratarse de una épica espectacular con actores desconocidos, el cineasta mantiene intacta su visión personal de brutalidad y redención sello de su filmografía, así como sus antihéroes, casi mártires, fieles a sus cerrados y complejos códigos de honor en las situaciones más apremiantes.
El filme arranca hacia 1937 cuando un niño proveniente de una empobrecida familia rural en el Tibet es reconocido como la decimocuarta reencarnación del Buda de la compasión; el Dalai Lama. A partir de entonces comienza la educación espiritual de un niño destinado a enfrentar la irracionalidad del gobierno chino bajo el mandato de un petulante Mao Tse Tung convencido de que “la religión es un veneno y el opio de los pueblos”. En ese sentido, Kundun coincide con El pequeño Buda en un relato donde no faltan las imágenes exóticas, las fuertes dosis de orientalismo y el impactante cine-espectáculo que suele atrapar a todo tipo de audiencias.
Por su parte, Bertolucci, harto de la corrupción del gobierno italiano, abandonó su país para internarse en el oriente, de ahí, que algunos de sus trabajos, intenten extraer el misterio que aquellas lejanas tierras encierran. Hijo de un matrimonio intelectual progresista, Bertolucci, encuentra en el cine, el medio idóneo para expresar su visión contestataria en contra de la burguesía italiana y sus prejuicios. Con un inicio que parece divagar entre Freud y Marx, Bertolucci abandona por fortuna su tono radical izquierdista y conecta con esa gran obra irónica y amarga, El último tango en París (1972).
El pequeño Buda, es un relato hasta cierto punto infantil, protagonizado por niños y jóvenes, que ilustra la leyenda de un joven Buda y de paso, el choque cultural de dos mundos opuestos. Moribundo, pero aún animoso, el Lama Norbu, recibe la noticia de la posible reencarnación de su viejo maestro, en Seattle. Con una trama, que contó con la bendición del propio Dalai Lama, más cerca de la fábula infantil, Bertolucci consigue mostrar en imágenes el dilema sobre la búsqueda de la verdad y del espíritu, la religión sin dios y la renuncia al ego personal, a cambio de encontrar la felicidad en la nada.
Little Buddha is a 1993 drama film directed by Bernardo Bertolucci, written by Rudy Wurlitzer and Mark Peploe, and produced by usual Bertolucci collaborator Jeremy Thomas. Tibetan Buddhist monks from a monastery in Bhutan (Rinpung Dzong), led by Lama Norbu, are searching for a child who is the rebirth of a great Buddhist teacher, Lama Dorje. Lama Norbu and his fellow monks believe they have found a candidate for the child in whom Lama Dorje is reborn: an American boy named Jesse Conrad, the young son of an architect and a teacher who live in Seattle. Jesse is fascinated with the monks and their way of life, but his parents, Dean and Lisa, are wary, and that wariness turns into near-hostility when Norbu announces that he wants to take Jesse back with him to Bhutan to be tested. Dean changes his mind, however, when one of his close friends and colleagues commits suicide because he went broke. Dean then decides to travel to Bhutan with Jesse. In Lumbini, Nepal, a prince called Siddhartha turns his back on his comfortable and protected life, and sets out on a journey to solve the problem of universal suffering.
As he progresses, he learns profound truths about the nature of life, consciousness, and reality. Ultimately, he battles Mara (a demon representing the ego), who repeatedly tries to divert and destroy Siddhartha. Sometime later, it is found that all three children are rebirths of Lama Dorje, separate manifestations of his body (Raju), speech (Gita), and mind (Jesse). A ceremony is held and Jesse's father also learns some of the essential truths of Buddhism. His work finished, Lama Norbu enters a deep state of meditation and dies. Ven. Ven. T.K. Three Tibetan incarnate high lamas, also known as tulkus or rinpoche, have roles in the film. "I wanted the real thing," said Bertolucci. The Venerable Khyongla Rato Rinpoche plays the part of the Abbot of the monastery in Bhutan. Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche appears near the end of the film, when Lama Norbu is shown meditating overnight, and as a consultant, supervised every gesture and ritual performed by Tibetan monks. The Buddha flashback scenes of Little Buddha were photographed in 65 mm Todd-AO by cinematographer Vittorio Storaro. It was an interest in the story of Siddhartha, and what Tibetan Buddhism meant in Western society after the expulsion from Tibet. It was a very ambitious film, and largely shot in Kathmandu and Bhutan on location.
And Bhutan, it was a joy to film in Bhutan ... The film received mixed to positive reviews. It currently holds a 63% approval rating on review aggregator Rotten Tomatoes, based on 27 reviews with an average rating of 5.9/10. Janet Maslin wrote in The New York Times: Little Buddha, a crazily mesmerizing pop artifact that ranks alongside Herman Hesse's novel Siddhartha in terms of extreme earnestness and quasi-religious entertainment value, finds Mr. Bertolucci working in an uncharacteristic vein. For all its obvious seriousness, Little Buddha has a naïve, miracle-gazing intensity that turns it into Mr. Bertolucci's first Spielberg movie, complete with awestruck faces and intimations of higher knowledge.
El filme fue muy exitoso en Francia, donde fue la 19ª película más taquillera del año, con 1,359,483 entradas. En su semana de apertura en Francia, vendió 308,660 entradas para una recaudación de 1,52 millones de dólares. El filme abrió en 6 salas en el Reino Unido y recaudó 39,066 libras en su fin de semana de estreno. En Estados Unidos, debutó en noveno lugar y terminó con 4,8 millones de dólares. Little Buddha también muestra la influencia de la cultura tibetana en el cine occidental y de cómo Bertolucci, con su visión, fusiona lo sagrado con lo profano.
Trama y contexto se entrelazan en una reflexión sobre la creatividad cinematográfica, la espiritualidad y el choque entre tradiciones y modernidad. El resumen de la historia en italiano reproduce la versión de Konrad y el viaje de Jesse hacia la comprensión de la reencarnación y la conexión con Lama Dorje. Morbién en la narrativa, la vida de Jesse, Raju y Gita, y el papel de Lama Norbu conforman una estructura que intenta equilibrar mito y realidad en una experiencia cinematográfica única.
Tabla de personajes y roles clave
| Personaje | Rol | Actor/Actriz |
|---|---|---|
| Jesse Conrad | Reencarnación de Lama Dorje; mente | Keanu Reeves |
| Lisa Conrad | Madre de Jesse | Bridget Fonda |
| Dean Conrad | Padre; arquitecto | Keanu Reeves |
| Lama Norbu | Guía espiritual; mentor | Rinpoche |
| Champa | Asistente del Lama; monje | Jo Champa |
El uso de la fotografía en color, la labor de Vittorio Storaro y la música de Ryuichi Sakamoto dotan a Little Buddha de una imaginería que busca traspasar lo visible hacia una experiencia contemplativa. En conjunto, el film propone una visión de la búsqueda de la verdad, la religión sin dios y la renuncia del ego para hallar la felicidad en la nada, a través de un viaje que cruza continentes y tradiciones.
