Programa Chakra: exploración de héroes cotidianos y la colaboración creativa en Michela Murgia

“Blessed be the country that doesn't need heroes,” escribió Bertold Brecht, aunque es difícil creer que tenga razón cuando las historias de héroes son las primeras que escuchamos de niños. El personaje heroico aislado suele ser excitante, pero no encaja realmente con nuestros estándares: es una excepción. Por el contrario, la vida cotidiana está formada por hazañas notables llevadas a cabo por personas comunes que han sabido reunirse y confiar unas en otras. Así es como nació Wikipedia, así se desveló el código secreto de los nazis durante la guerra y así la lucha contra el racismo entró en todas las casas viendo los Juegos Olímpicos de 1968.

Ya sea colectivo o completamente desconocido, los asombrosos logros coral muestran que, mientras el heroísmo es solo el camino de muy pocos, la colaboración creativa es un superpoder que pertenece a todos. Una tormenta al final son simplemente millones de gotas de agua, con un viento favorable.

Michela Murgia nació en Cabras, Cerdeña, Italia. Traducida por todo el mundo, debutó con “Il mondo deve sapere”, que inspiró la película “Tutta la vita davanti” de Paolo Virzì, y escribió, entre otras cosas, la novela “Accabadora” (Premio Campiello 2010) y el folleto “Istruzioni per diventare fascisti” (2018). Dramaturga, presentadora de televisión y radio, es muy activa en las redes sociales, donde se involucra en cuestiones políticas y sociales. Su nuevo libro, publicado por Salani, se titula “Noi siamo tempesta. Tanti. Insieme.”

Chakra nace de la idea de contar la complejidad partiendo de acontecimientos aparentemente comunes. Tomaremos como punto de partida hechos de interés de masas y buscaremos ir a sus raíces simbólicas, en el imaginario y, por tanto, también en la literatura, que siempre estará presente. Es un programa de exégesis cultural, si puedo dar una definición realmente precisa. Así, partiendo de la despedida de Totti del fútbol, se llega a debatir el heroísmo y las mitologías; desde un spot que aplasta a una madre con un meteorito se puede discutir el tabú del materno y las nuevas parentalidades, y el caso de una velina africana rubia es el punto de apoyo para profundizar en las raíces del racismo y del miedo a lo distinto.

Chakra vincula sus temas a acontecimientos-espía, a hechos virales que levantan la alfombra de la vida tranquila y hacen entrever el polvo que hay debajo. La característica de la presencia de los invitados en Chakra es que cada vez cada uno de ellos se enfrentará conmigo en un duelo dialéctico con posiciones distintas, a veces opuestas y declaradas. Me interesa redescubrir el valor del encuentro entre opiniones, con el respeto y el tiempo justo para profundizarlas, sin la pelea que a menudo caracteriza los debates televisivos.

Para el primer episodio, sobre el tema del odio en la red, contaremos con Selvaggia Lucarelli, una voz influyente de la web, que ha hecho de este tema uno de sus lugares de mayor compromiso. El choque literario será con la escritora Federica Manzon. Además de la televisión, se está dedicando al teatro.

“Cuando Marcello me pidió interpretar a Grazia en su obra de teatro, me pareció una locura tan bien articulada que tenía sentido. Acepté sin arrepentimientos: Deledda es una gigantessa de la literatura mundial y ha pagado durante demasiado tiempo el precio de ser mujer de talento y ambición. Es un honor para mí vestir su piel, con la convicción de que su historia tiene mucho que decir también al presente.”

“Appena mi fermo. Michela Murgia; (Cerdeña, 1972-Roma, 2023) escritora, dramaturga, ensayista, política italiana y durante años profesora de religión, fue una voz intelectual tan fuerte y libre que está por encima de todas las líneas.”

En la biografía de este protagonista de la cultura italiana, murió valientemente de cáncer a los 51 años. Ahora, el libro que Marinella Perroni le dedica, Colloqui nopiùpossible (ed. Piemme), abre una mirada a este mundo de Murgia. Marinella Perroni es teóloga y feminista, fundadora de la Coordinación de Teólogos Italianos, ex profesora de Nuevo Testamento en la Universidad Pontificia de Sant’Anselmo. Y, sobre todo, tiene un temperamento intelectual tan apasionado como el de Michela Murgia.

Le encanta dialogar en serio y se alegra cuando en alguna iglesia alemana ve monaguillas o lectoras con lápiz labial en los labios. En el libro recuerda su conversación con Elisa Solari, teóloga de principios del siglo XX, tachada por el entonces obispo de Vicenza y el de Cremona de “pobre cabecita, tomada por el deseo de ser teóloga”. A veces es necesario revisar los archivos para comprobar de primera mano la abrumadora estupidez de las jerarquías. Michela Murgia se definió tenazmente como “católica” y no genéricamente cristiana.

Porque, explicó, “mi encuentro con Dios es un encuentro en la historia y no fuera de la historia. Dios no es católico, como afirmó el cardenal Martini y como reiteró el Papa Francisco, pero un camino de fe debe vivirse en comunidad. De lo contrario, se convierte en un sentimiento individual genérico, una especie de placebo. Este es un tema candente en una fase histórica en la que las generaciones jóvenes tienden a separar su posible necesidad de Dios y lo sagrado de un vínculo con aquellas instituciones que históricamente han transportado la imagen de lo divino y sus dictados a través de los siglos.

Perroni introduce también otra reflexión: el declive paralelo de la religión y la política. Se podría añadir, más crudamente, incluso el declive paralelo del equipamiento cultural y de la capacidad visionaria de los cuadros eclesiásticos y del partido. No es exagerado. Desde muchos sectores, estudiosos de diversas disciplinas, desde sociólogos hasta teólogos, han notado el declive del sentido de “nosotros”, de comunidad, de empresa colectiva.

Dios salve al Queer es una obra de Murgia citada a menudo en el diálogo imaginario con Perroni. Se pretendía que fuera un catecismo feminista. Un estímulo para hacer comprender cuán profunda debe ser la renovación de la Iglesia frente a la revolución feminista. Queer es una hermosa palabra inglesa, significa extraño, extraño, excéntrico. Un impulso para abrazar la diversidad. Perroni conecta esta apertura a la diversidad con un concepto fundamental para Michela Murgia: estar en el umbral. Pero no como lugar de tránsito, sino como postura de atención a las múltiples identidades existentes. La comparación libre e indómita con la Biblia y la “palabra de Dios” en este camino es fundamental. La Iglesia, argumentó, todavía tiene que dar pasos gigantescos, pero podemos permanecer dentro de ella y asegurarnos de que el ritmo sea más rápido.

Infografía de heroísmo cotidiano y colaboración

El trabajo colaborativo como parte del desarrollo humano | Carolina Brito | TEDxUnachRiobamba

Tabla conceptual: paralelos entre heroísmo individual y poder de la colectividad en Chakra

AspectoHeroísmo individualColaboración creativa
OrigenExcepciónFrecuencia cotidiana
ImpactoEvento aislado
Fuente de poderTalento singularConfianza y cooperación

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